General Motors llegó a un acuerdo con Chery que pone fin al litigio sobre plagio de diseños
El grupo estadounidense General Motors, primer fabricante mundial de automóviles, ha alcanzado un acuerdo con el constructor chino Chery Automobile que pone fin a los litigios entre ambas empresas sobre plagio del diseño de modelos el pasado mes de mayo.
General Motors acusó a Chery de copiar el diseño del Chevrolet Spark en el modelo Chery QQ, por lo que inició acciones judiciales para impedir a la empresa china vender este vehículo en varios mercados, entre ellos Asia y Europa del Este.
Además, la corporación estadounidense advirtió también de que iniciaría acciones legales contra la utilización de la propia marca Chery, cuya pronunciación es muy similar a “Chevy”, el nombre con el que se conoce popularmente a la firma Chevrolet. La empresa china aceptó en septiembre pasado no utilizar la denominación Chevy en Estados Unidos.
Tras el acuerdo anunciado por General Motors, las dos partes se comprometen a no iniciar más acciones legales entre sí. La multinacional norteamericana no desveló más detalles del acuerdo.
“Las partes reconocen el esfuerzo realizado por las autoridades con el propósito de clarificar los asuntos relacionados con los derechos de propiedad intelectual”, señaló General Motors en un comunicado.
General Motors obtuvo el derecho a la propiedad intelectual del diseño del Chevrolet Matiz en 2002, cuando asumió el control del fabricante surcoreano Daewoo. El pasado mes de septiembre, la Oficina Estatal de la Propiedad Intelectual de China determinó que este modelo nunca había sido patentado en el país asiático, por lo que no está protegido por las leyes estatales.
Tanto General Motors como Chery son dos de los principales actores en el mercado automovilístico chino. Chery tiene previsto iniciar la comercialización de cinco modelos en Estados Unidos en verano de 2007, a través de la sociedad Visionary Vehicles.






