Los Cochinos… esos seres inadaptados que se encargan de afear nuestro país arribaron a nuestra Gran Sabana, Patrimonio de la Humanidad desde 1994, y dejaron su estela de inmundicia y suciedad en sus caminos.
Increíble… ¿no?.
Estamos casi acostumbrados a que Los Cochinos anden ensuciando las calles y ciudades de nuestro país. Los vemos lanzando basura desde sus vehículos, dejando desperdicios por doquier y qué hacemos al respecto. ¿Les tocamos la corneta y los alcanzamos para reprenderlos?. Pues si no lo hacemos deberíamos hacerlo cada vez que se preste la oportunidad. De hecho iría más allá, recogerle la basura y metérsela por la ventana aunque suene fuerte y peligroso.
Llegamos a nuestras playas y debemos lidiar con su inmundicia en la arena; botellas, chapas, colillas, bolsas y pare usted de contar.
Escribo este post porque se me cayó la cara de vergüenza -mas bien de dolor- al ver una gran cantidad de latas, además de una que otra bolsa, a la deriva por la Gran Sabana. No es solo una cuestión estética, es también un asunto de respeto por el medio ambiente y por la madre tierra que “nos deja” habitarla y no la tratamos como se merece.
¿Qué hacer al respecto?
1.- Cargar en el carro SIEMPRE una bolsa plástica para guardar nuestros desperdicios.
2.- Al salir largo tiempo de viaje comprar bebidas -del tipo que más le provoque- en lata. El aluminio es reciclable y los envases siempre podremos “escachaparlos” y así no ocupar tanto espacio en nuestros vehículos.
3.- Reprender a Los Cochinos… si nuestras casas están pulcras, ¿por qué razón no podemos tener nuestro país pulcro?. Cochino que vean, cochino al que le recuerdan su condición.
4.- En el caso de que usted conozca a un Cochino pídale que sea serio y respete, que no bote basura donde no debe por flojera o que le haga un favor a todos y se guarde en su casa.
¡Sí podemos tener un mundo y un país mejor, yo confío en nosotros!
P.D: Que me disculpe el animal “cochino, chancho, puerco”, por compararlo con estos desadaptados.